🎨 Detrás del Arte: The Munition Girls (1918)

Hay pinturas que representan una época y otras que, además de hacerlo, parecen contarnos una historia que ocurrió mucho más allá del lienzo.

Este es el caso de The Munition Girls, una pintura realizada en 1918 por el artista británico Stanhope Alexander Forbes, que retrata a un grupo de mujeres trabajando en una fábrica durante los últimos meses de la Primera Guerra Mundial.


A simple vista podemos ver una escena industrial. Mujeres trabajando alrededor de enormes piezas metálicas mientras manipulan proyectiles que terminarán siendo utilizados en el frente de batalla.

Pero detrás de esta escena hay algo mucho más grande.

Cuando comenzó la Primera Guerra Mundial en 1914, millones de hombres británicos fueron enviados al frente. Esto provocó una enorme falta de trabajadores en fábricas, industrias, transportes y otras actividades consideradas tradicionalmente masculinas.

La industria armamentística era especialmente importante. El ejército necesitaba una cantidad enorme de municiones y el Gobierno británico tuvo que recurrir cada vez más a la mano de obra femenina.

Para 1918, alrededor de un millón de mujeres trabajaban en la industria de las municiones.

Estas mujeres fueron conocidas como munitionettes, un término que podría traducirse aproximadamente como "municioneras".

La propaganda de la época intentaba presentar este trabajo como una forma de patriotismo. Los carteles animaban a las mujeres a incorporarse a las fábricas y colaborar con el esfuerzo bélico. Incluso el Ministerio de Municiones difundió campañas para convencerlas de trabajar en la producción de armamento.

Pero la realidad era bastante más complicada.


El trabajo podía ser peligroso, agotador y estar mal remunerado. Las mujeres no solamente ocupaban puestos administrativos o tareas consideradas "femeninas". Algunas trabajaban con maquinaria pesada, productos químicos y explosivos.

La guerra había obligado a modificar, aunque fuera temporalmente, aquello que la sociedad consideraba apropiado para una mujer.

La pintura de Forbes representa a mujeres trabajando en Kilnhurst Steel Works, una fábrica situada en Rotherham, Inglaterra.

Durante la guerra, muchas fábricas que anteriormente producían otros bienes fueron reconvertidas para fabricar material militar. En este caso, las trabajadoras representadas por Forbes participaban en la fabricación de proyectiles de 4,5 pulgadas.

El proceso que vemos en la pintura era bastante diferente a la imagen que solemos tener de una fábrica moderna.

Los lingotes de acero eran calentados hasta alcanzar altas temperaturas y posteriormente trasladados a una prensa hidráulica de vapor para ser forjados.

Forbes convierte todo este proceso industrial en el protagonista de la composición.

Las mujeres aparecen rodeadas por enormes estructuras metálicas y proyectiles. No estamos ante un retrato tradicional de personas posando frente al artista, sino ante una escena de trabajo.

Y eso es precisamente lo interesante.

Las protagonistas no están simplemente "ayudando" en una fábrica. Están formando parte de una gigantesca maquinaria industrial de guerra.

Las "Canary Girls"

Cuando hablamos de las mujeres que trabajaron en las fábricas de municiones británicas aparece otro grupo conocido como las Canary Girls, o "chicas canario".


El apodo tenía un origen bastante inquietante.

Algunas trabajadoras estaban expuestas a sustancias tóxicas utilizadas durante la fabricación de explosivos, especialmente el TNT. La exposición podía provocar que la piel adquiriera una tonalidad amarillenta, de ahí la comparación con un canario.

Pero no se trataba simplemente de un curioso efecto visual.

La exposición prolongada podía provocar graves problemas de salud. Los Archivos Nacionales británicos documentan casos de intoxicación por TNT y sus consecuencias, incluyendo daños permanentes y problemas relacionados con el embarazo.

Por eso, cuando vemos fotografías y pinturas de estas trabajadoras, resulta fácil quedarse únicamente con la imagen de mujeres jóvenes ocupando puestos que antes pertenecían a los hombres.

La realidad detrás de esa imagen era mucho más dura.

Algo que me llama la atención de The Munition Girls es que no parece buscar representar una escena heroica de batalla.

No hay soldados corriendo hacia las trincheras. No vemos directamente la guerra.


Y, sin embargo, la guerra está presente en prácticamente todo el cuadro.

Está en esa enorme industria que necesitaba producir armas constantemente para mantener el conflicto.

Forbes nos muestra una parte de la Primera Guerra Mundial que muchas veces queda fuera de las representaciones más conocidas del conflicto: la guerra industrial.

La Primera Guerra Mundial no solamente se combatió en las trincheras. También se combatió en fábricas, minas, ferrocarriles, puertos y talleres.

Existe además una historia interesante detrás de la propia obra.

The Munition Girls fue encargada por George Baker, de John Baker & Co., con la intención de producir un recuerdo para las trabajadoras de la fábrica.

Incluso cada una de las mujeres recibió una copia enmarcada de la pintura. 

Esto cambia bastante la forma de interpretar el cuadro.

No estamos simplemente ante una pintura que años después alguien encontró y decidió convertir en símbolo del trabajo femenino durante la guerra.

Fue concebida desde el principio como un recuerdo de aquellas mujeres y de su trabajo.

Forbes, nacido en 1857 y fallecido en 1947, era conocido especialmente por sus pinturas relacionadas con la vida cotidiana y el paisaje británico. En esta ocasión trasladó su atención hacia un escenario industrial completamente diferente.

La incorporación masiva de mujeres al trabajo industrial provocó cambios importantes en la sociedad británica.

Pero tampoco hay que imaginar que la guerra solucionó de repente las desigualdades entre hombres y mujeres.

Muchas de estas oportunidades laborales fueron temporales y, después de la guerra, numerosas mujeres abandonaron nuevamente estos puestos cuando los hombres regresaron del frente. Además, las mujeres podían recibir salarios inferiores a los de los hombres por trabajos similares. 

Sin embargo, la experiencia había demostrado algo difícil de ignorar.

Las mujeres habían trabajado en fábricas, conducido vehículos, trabajado en transportes, producido municiones y desempeñado tareas que anteriormente se consideraban exclusivamente masculinas.

El propio Parlamento británico señala que la proporción de mujeres dentro del empleo total pasó del 24 % en julio de 1914 al 37 % en noviembre de 1918.

Y aquí aparece otro de los grandes cambios de aquella época: el derecho al voto.

En 1918 se aprobó la Representation of the People Act, que permitió votar a determinadas mujeres mayores de 30 años que cumplieran ciertos requisitos de propiedad. No fue una igualdad electoral completa —los hombres podían votar desde los 21 años—, pero representó un cambio histórico.

Sería exagerado decir que las mujeres obtuvieron el voto simplemente porque habían trabajado durante la guerra. El movimiento sufragista llevaba décadas luchando por este derecho.

Pero la experiencia de la guerra ayudó a reforzar la percepción de que las mujeres podían desempeñar un papel mucho más amplio en la sociedad británica.

Detrás del cuadro

Cuando vi por primera vez The Munition Girls, podría haber pensado simplemente que era otra pintura sobre mujeres trabajando durante la Primera Guerra Mundial.

Pero cuanto más se conoce sobre ella, más interesante se vuelve.

Estas mujeres no estaban en el frente, pero su trabajo estaba directamente relacionado con él.

Cada proyectil que aparece en el cuadro representa una parte de aquella enorme maquinaria industrial que convirtió la Primera Guerra Mundial en un conflicto de dimensiones nunca vistas hasta entonces.

Y quizás lo más interesante es que Forbes no necesitó pintar una batalla para representar la guerra.

Le bastaron unas máquinas, unas trabajadoras y una fábrica.

Detrás de este cuadro no solamente hay una pintura sobre mujeres trabajando. Hay una pintura sobre cómo una guerra puede transformar temporalmente una sociedad entera.

Y, aunque muchas de aquellas transformaciones desaparecieron cuando terminó el conflicto, algunas ya no podían ser olvidadas.



📚 Bibliografía y fuentes

Science Museum Group Collection, The Munition Girls, Stanhope Alexander Forbes, 1918.

Science Museum Group Collection

The National Archives, Women and the First World War. 

National Archives

National Records of Scotland, The Munitionettes and the work of women in the First World War. 

National Records of Scotland

UK Parliament, Munitions of War Act 1915. 

Parliament UK News

National Army Museum, Stepping into line: women and the First World War. 

National Army Museum

London Museum, ‘Munitionettes’ & women’s football in the First World War. 

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