El guionista David Koepp, quien ya ha colaborado con Spielberg en el pasado, adapta su propia novela, Cold Storage (2019), para este largometraje que, personalmente, me resultó bastante decepcionante.
La premisa inicial es atractiva. Un grupo de cientÃficos, entre ellos el personaje de Liam Neeson, descubre en Australia un fragmento del Skylab que contiene un hongo desconocido y extremadamente contagioso. Este organismo infecta de forma brutal y grotesca a quien lo contrae, llegando incluso a hacer explosionar partes del cuerpo. El gobierno estadounidense captura la muestra y la almacena en una de sus bases militares subterráneas, a gran profundidad. Con el paso de los años, la base es abandonada y termina convertida en un vulgar guardamuebles.
Aquà surge el primer gran sinsentido de la trama: si el hongo espacial es tan peligroso, ¿por qué las autoridades abandonaron el laboratorio como si nada, dejando la muestra sin la supervisión adecuada?
Los dos guardias de seguridad que trabajan en el almacén son, para mi gusto, personajes poco interesantes. Sus conversaciones y su intento de humor solo consiguen aburrirme profundamente, y la pelÃcula transcurre en gran parte acompañándolos a ellos. Sus historias personales se cuentan de manera plana, sin generar el más mÃnimo interés o empatÃa. La verdad es que no me habrÃa importado que murieran. Quien sà merece la pena, a pesar de ser un personaje secundario, es Liam Neeson. Su papel me resultaba mucho más atractivo, y se echa de menos su presencia (al final) junto a los protagonistas.
Volviendo a la idea principal, el concepto de un hongo cuya única misión es expandirse me parece interesante. En ese sentido, no es la tÃpica pelÃcula de zombis o infectados sedientos de sangre, sino que busca una propagación más "natural" a través del contagio, aunque lo hace de una forma excesivamente escatológica y de mal gusto.
Lamentablemente, ese punto de partida prometedor se diluye por completo con un pésimo desarrollo de la trama y unos personajes que no dan para más que hacer chistes malos y crear una tensión inexistente, lo que termina por impacientarme. El humor negro de la cinta se basa casi exclusivamente en lo asqueroso y deja mucho que desear. En ocasiones, parece una pelÃcula dirigida por Adam Sandler y sus compinches, pero sin los chistes de pedos.
Lo mejor que puedo destacar son sus efectos especiales, y en concreto el gore generado por ordenador, que tiene una ejecución bastante lograda en general. Además, es un largometraje de apenas hora y media, una duración que normalmente se agradece, pero que aquà se hace eterna por lo tedioso de su metraje, a excepción de los últimos diez minutos, donde la tensión y el nivel remontan. Por otro lado, al menos es una pelÃcula nada pretenciosa: sabe lo que es y no intenta ser más que una simple historia de un hongo extraño.
En resumen, no la recomendarÃa para quienes busquen algo divertido y lleno de acción, porque aquà no lo encontrarán. Tal vez los breves minutos finales se puedan disfrutar, pero en general, es mejor no perder el tiempo.
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