🎥 #46 Chatarra en Acción: La Muerte de un Unicornio (2025)

¿Qué se puede esperar de una película que se titula La Muerte de un Unicornio?

Estamos ante una comedia de terror donde, en su primer acto, se desarrolla a los personajes y se introduce una gran farmacéutica (Big Pharma) que, tras la muerte del hijo de un unicornio, descubre que su sangre puede curar múltiples enfermedades y defectos genéticos. Una premisa interesante que arranca con fuerza, pero que pronto queda en segundo plano. En el segundo acto, los padres del unicornio aparecen para vengarse brutalmente de toda persona presente en una enorme casa de campo, con una sola excepción.

En este mundo, los unicornios existen. No son simples leyendas. Sin embargo, nadie ha visto uno jamás, y todos creen que no son más que cuentos de hadas hasta que los protagonistas (interpretados por Jenna Ortega y Paul Rudd) atropellan a uno de estos míticos animales en medio de la carretera.

Me sorprende que, a pesar de la existencia de estas criaturas, nunca nadie se haya topado con una. En la película incluso se muestra cómo la protagonista encuentra unas pinturas medievales en las que aparecen guerreros combatiendo —e incluso domando— unicornios. Si ya en la Edad Media se luchaba contra ellos, ¿cómo es que en pleno siglo XXI siguen siendo considerados pura fantasía?

Claro que esta pregunta no importa demasiado, porque La Muerte de un Unicornio no busca lógica, sino cachondeo. Humor absurdo, gore y entretenimiento pochoclero que funciona bastante bien si se acepta el código. La segunda mitad se convierte casi en una película de “home invasion”, con los unicornios adultos convertidos en asesinos seriales sobrenaturales. De hecho, se podrían ver ciertos guiños u homenajes al cine slasher de los '80.

En lo personal, la primera parte me pareció la más interesante: tranquila, con poco conflicto, centrada en la familia millonaria que quiere patentar la cura milagrosa. Si bien el filme se esfuerza en mostrarlos como villanos estereotipados y egoístas, no deja de generarme cierta pena que todos terminen masacrados cuando, al fin y al cabo, habían encontrado una cura que podría salvar millones de vidas.

En resumen: una película serie B que no pretende ser más que eso. No busquen algo lógico y profundo, sino un buen rato con sangre, absurdos y unicornios asesinos. Es cine bizarro que se sabe bizarro, y ahí radica parte de su encanto.

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